El divorcio deprime más a los hombres.
Una investigación realizada por especialistas de la Universidad de California, en Estados Unidos, encendió el alerta: entre los hombres separados se registran más casos de suicidio que entre las mujeres en la misma situación. "Debemos considerar la posibilidad de que el divorcio afecte también de manera negativa a los hombres", admitió el sociólogo Augustine Kposowa, entre las conclusiones del estudio publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health.
"Cada vez con mayor frecuencia la que toma la decisión de separarse es la mujer, afirma el licenciado Andrés Martín, psicólogo, psicodramatista y Cordinador de grupos de reflexión para gente separada. Esto obedece, sin duda, a una transformación social que hace que la mujer tenga mayor independencia económica y afectiva que en otros tiempos".
Los hombres, sin embargo, no están preparados para esto y por lo tanto se encuentran más indefensos frente al hecho concreto de la separación. Según Martín, el porcentaje de pacientes mujeres que elaboran su ruptura matrimonial en la terapia desde mucho tiempo antes que ésta se concrete es Mcho mayor que el de pacientes hombres. "En ellos existe más bien una tendencia a minimizar las demandas y las quejas femeninas y a no hacerse cargo de ellas. Recién toman conciencia de lo que está sucediendo ante el hecho consumado y esto los deja sin capacidad de elaborar una respuesta positiva", asegura.
LAS PERDIDAS
El sentimiento de pérdida irreparable frente a la separación es común a ambos sexos. Sin embargo, según Martín, este sentimiento suele manifestarse de manera particular en el hombre, por razones diversas:
Por lo general, es él quien se va de la casa y pierde el contacto estrecho con los hijos y todos los objetos de su cotidianeidad, como los rituales diarios. Todas estas cosas forman parte sustancial de su identidad, por lo que cuando se queda sin ellas se desconoce, no sabe muy bien quién es. A diferencia de la mujer, no ha sido educado para formar un hogar, por lo que el que poseía no es reemplazado por otro, sino más bien por un lugar poco acogedor que funciona más como un hotel.
Juntamente con su casa, pierde otros lazos familiares y amistosos, ya que en general es la mujer la que se ocupa de cultivarlos y mantenerlos activos. Por lo tanto, se queda sin otra importante red de contención.
La falta de entrenamiento afectivo hace que no sepa pedir ayuda y quede atrapado en su soledad. El hecho de que la mujer pueda expresar sus sentimientos de pérdida hace también que pueda recibir mayor contención de los otros, que sea más cuidada y tenida en cuenta en su problema.
Este proceso, sumado al sentimiento de máxima soledad constituyen un importante factor de riesgo de suicidio. Esta acción corporal que es la forma de canalizar lo que no puede expresarse con palabras ni con lágrimas, pone en evidencia de manera insoslayable un mecanismo latente también en otras circunstancias menos extremas que la separación. "De hecho -dice Martín- suelen ser siempre los hombres los que más se enferman del corazón, los que tienen mayores accidentes y los que mueren más jóvenes".
¿SEXO DEBIL?
Además, la supuesta fragilidad afectiva de las mujeres parece transformarse, a la hora de enfrentar una ruptura, en una inesperada fortaleza que las preserva mejor de cualquier decisión drástica de atentar contra su vida.
"Las mujeres -dice Martín- tienen un mayor entrenamiento en el manejo de los sentimientos: son conscientes de ellos, los pueden expresar. Los hombres, en cambio, son más torpes en este sentido. En psicología existe algo así como un axioma que es 'lo que no se puede expresar, se actúa'. Y este es un hecho clave en el tema del suicidio porque lo que hacen los hombres es transformar los sentimientos que no pueden expresar en una acción corporal.'
"Lo que sucede con muchos hombres frente a la separación es, precisamente, que no pueden hacer que su dolor evolucione. Dado que no pueden expresarlo, tampoco pueden transformarlo, desactivarlo. Se produce entonces un 'duelo patológico' en que el dolor permanece intacto, no cambia ni se repliega para dar lugar a una nueva vida, a una nueva pareja. El suicidio suele ser, en algunos de estos casos, la única forma que encuentran viable para ponerle punto final al sufrimiento", explica Alejandra Atencio, Coordinadora del Grupo Sostén del Centro de Atención Comunitaria del Barrio de Belgrano, dependiente de la Asociación Argentina de Prevención del Suicidio.
El suicidio en el mundo
Fuente: Programa de Suicidios del Departamento de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud
· Lituania Hombres 73.3 Mujeres 13.7 por cada 100 mil habitantes. · Federación Rusa Hombres 66.4 Mujeres 12.3 por cada 100 mil habitantes. · Bielorrusia Hombres 63.4, Mujeres 10.1 por cada 100 mil habitantes. · Ucrania Hombres 51.7, Mujeres 10.3 por cada 100 mil habitantes. · Hungría Hombres 51.1 Mujeres 14.7 por cada 100 mil habitantes. · Eslovenia Hombres 49.1 Mujeres 12 por cada 100 mil habitantes. · Sri Lanka Hombres 44.6 Mujeres 16.8 por cada 100 mil habitantes. · Francia Hombres 28.4 Mujeres 10.1 por cada 100 mil habitantes. · Cuba Hombres 24.5 Mujeres 12.0 por cada 100 mil habitantes
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